La ventana del cerebro infantil para aprender un segundo idioma con naturalidad se abre alrededor de los 4 años y empieza a cerrarse en la adolescencia. Entre los 7 y los 10 años los niños tienen una ventaja única: ya saben leer y escribir en español, pero su flexibilidad para asimilar pronunciación y estructura nueva sigue intacta. Es la edad ideal para sembrar un inglés que después no requiera "vencer el bloqueo del adulto".
El programa Kids de Universal House es lúdico pero riguroso. Cambridge ha diseñado específicamente para esta edad los exámenes Young Learners English (YLE): Starters, Movers y Flyers. Cada uno mide las cuatro habilidades del idioma (escuchar, hablar, leer, escribir) con actividades visuales, juegos y ejercicios que respetan el nivel cognitivo del niño. Las tres certificaciones quedan registradas en el historial Cambridge del alumno, como base para los exámenes adultos que vienen después.
El método de 42 niveles propio de Universal House se aplica también a kids, adaptado en velocidad y formato. La sesión semanal es concentrada los sábados por la mañana: el niño llega, juega aprendiendo inglés durante un par de horas con un profesor capacitado y un grupo pequeño, y se va. El sábado por la mañana es el horario favorito de los papás porque libera la semana sin interferir con la escuela regular.
Los profesores asignados al programa Kids tienen formación pedagógica internacional (TEFL, CELTA o DELTA) más experiencia específica con niños. La diferencia entre un profesor que enseña a adultos y uno que enseña a niños es real — y por eso los asignamos por especialidad, no por turno.